El pasado fin de semana vi la película JEHNNIFER´S BODY, protagonizada por Megan Fox y Amanda Seyfried. Se trata de un subproducto de la industria de Hollywood cuya única finalidad es avivar la estrella de la atractiva morena de moda. Dicen que se trata de la nueva Angelina Jolie, aunque en mi modesta opinión aún le queda mucho trecho a la joven Megan para resistir tal comparación. No seré yo quien ponga en duda su innegable atractivo, aunque su valía interpretativa aún está por demostrar.
¿Por qué os cuento esto? Por una sencilla razón: para que no perdáis el tiempo. La película en una mierda.
Hay quien se castiga el hígado obligándose a ver bodrios dirigidos por hombres de exótico apellido creyendo que así se amplía cultura. Una amiga de mi mujer, por ejemplo, pierde el culo por ver cualquier cosa dirigida por Lars Von Trier, Hayao Miyazaki, los hermanos Kaurimaki o Krzysztof Kieslowski. Una vez, sólo una, le hice caso y alquilé LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE, de Manuel Martín Cuenca. Pese al genial Luis Tosar, el filme es un tostón de padre y muy señor mío.
No es que critique esta forma de entender el cine. Ni mucho menos. Yo hago lo mismo con aquellas producciones que incluyan en su título la palabra TOTAL o un número romano. Siempre he dicho que mi película favorita sería DESTRUCCIÓN TOTAL II. ¿Por qué? Porque si ya hay una película que se titula DESTRUCCIÓN TOTAL… hay que ser un guionista genial para hacer la segunda parte. Si ya está todo destruído… ¿qué quedará para la nueva entrega? ¿No os pica la curiosidad? De todas formas, si en la saga ALIEN fueron capaces de resucitar al la teniente Ripley… ¿de qué no serán capaces en la meca del cine?
Así pues, debo reconocer que yo también me castigo viendo filmes infames con la esperanza de encontrar algo que valga la pena, aunque mis criterios de selección pasan impepinablemente por no aceptar consejos de pseudoculturetas que disfruten viendo cine eslovaco subtitulado. ¡Ojo! No tengo nada contra los eslovacos. Es más, me parece un pueblo muy amigable. Son casi tan simpáticos como los checos, aunque algo más orientales.
Dicho esto, dejad que os recomiende una buena película. UNA HISTORIA DE VIOLENCIA. Dirigida por David Cronenberg y protagonizada por Viggo Mortensen, Ed Harris, William Hurt y una deliciosa María Bello en el papel de alucinada esposa. Una joyita para pasar dos horas de puro entretenimiento de calidad.
Cuando encuentre algo más que valga la pena os volveré a avisar.

Escrito en Sin categoría